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Archivo de la categoría: Historia de Chile

Época de los decenios

El triunfo del general Joaquín Prieto, en la batalla de Lircay (1830), además de poner fin a la guerra civil, marcó el inicio de una nueva etapa de la Historia de Chile. El grupo conservador se impuso de manera definitiva sobre los liberales y, una vez en el poder, se empeñaron en dar estabilidad al país y en diseñar las instituciones que rigieron durante gran parte del siglo XIX. La coalición conservadora que llegó al poder en 1830 fue la primera de las tres alianzas políticas sucesivas que gobernaron Chile en las seis décadas siguientes. Sus años en el poder asentaron las bases de una tradición de estabilidad política única en América española del siglo XIX. Gracias a esta tradición, Chile gozaría de lo que Tulio halperín describe como «un prestigio político sin rival entre las repúblicas hispanoamericanas». Los conservadores eran un grupo muy variado de ciudadanos que encontraron en el pragmatismo de Diego Portales una buena interpretación de lo que entendían por orden institucional, basado en la administración centralizada del poder.―La República es el sistema que hay que adoptar; ¿pero sabe cómo yo la entiendo para estos países? Un Gobierno fuerte, centralizador, cuyos hombres sean verdaderos modelos de virtud y patriotismo, y así enderezar a los ciudadanos por el camino del orden y de las virtudes”.

Carta de Diego Portales a José Manuel Cea (Lima, Marzo de 1822).

Llevadas a la práctica las ideas de Portales, los conservadores se abocaron a gobernar el país. La  época de los decenios (1831  – 1861), conocida así por la reelección para un segundo periodo de cinco años de cada uno de los presidentes de aquellos años, fue el periodo en que se establecieron las bases institucionales del país.

El nuevo orden conservador-Época de los Decenios

 
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Publicado por en 10 septiembre, 2010 en Historia de Chile

 

CHILE EN EL SIGLO XX

CHILE EN EL SIGLO XX

LA PROSPERIDAD DEL SALITRE.

            A fines del siglo XIX y primera década del XX, Chile, sigue siendo en lo fundamental un país agrario. De sus 3.300.000 habitantes en 1900, el 65% vive en el campo o pueblos vinculados a las actividades agropecuarias. Santiago tiene unos 250.000 habitantes y junto con Valparaíso y el norte salitrero, concentran el grueso de la población urbana de la nación. La agricultura recibe un impulso al incorporarse nuevos territorios a su explotación a consecuencia de la pacificación de la Araucanía y de la introducción de la ganadería ovina en Magallanes.

Sin embargo, el sector dinámico de la economía es la industria del nitrato de sodio. La producción salitrera permite obtener los recursos monetarios para la balanza comercial y de pagos del país. Proporciona, también el 50% de las entradas ordinarias del presupuesto fiscal; constituye un mercado consumidor para la producción agrícola, y es un estimulo para la naciente industria manufacturera y fabril del país.

            El salitre hace depender la vida económica de Chile de las leyes del mercado internacional tanto en la determinación de los precios del nitrato como en su mayor o menor producción. También las crisis cíclicas de la economía mundial significan quebrantos económicos del país, como son los casos de las crisis de 1897 y 1907. Otro aspecto capital de la actividad salitrera es su paulatina desnacionalización. En otras palabras, la captura de las oficinas salitreras por el imperialismo británico y alemán, principalmente. El Estado era dueño de grandes extensiones de terrenos salitreros que fueron entregados paulatinamente a empresas privadas, originando grandes escándalos administrativos en la época de su distribución, En lo que se refiere a actividad económica misma, el Estado aplica un derecho aduanero por quintal de salitre exportado, a partir del término de la Guerra de Pacífico, siendo este gravamen la política económica gubernamental durante todo el período de expansión de esta riqueza natural.

            Toda esta pujante vida económica esta, sin embargo, corroída por la desvalorización de la moneda nacional. A partir de 1878, fecha en que se aprueba la ley que establece la inconvertibilidad del billete de banco e introduce el papel moneda, aparece la inflación monetaria del país. Este fenómeno económico produce todos los efectos que le son inherentes: la depreciación del peso, la perdida del valor adquisitivo de sueldos y salarios y el alza del costo de la vida., con diversas consecuencias en las condiciones de vida de los trabajadores y en la realidad política nacional. Todas las tentativas de retomar al padrón oro resultan infructuosas; los sectores interesados en mantener el papel moneda, especialmente los grupos terratenientes hipotecados, provocan situaciones dramáticas, como la Revolución de 1891, o crean conflictos internacionales artificiales, como en 1898, con la Argentina.

            Las clases gobernantes siguen siendo los descendientes de los criollos restaurados en el poder por Portales hacia 1830. Sus bases económicas y sociales permanecen inamovibles; la gran propiedad de la Zona Central, su agrupación gremial, la Sociedad nacional de Agricultura (SNA), y su influencia en los partidos políticos tradicionales. Vinculada a este grupo aparece una burguesía minera y bancaria, a la que se une un miente sector industrial que se empieza a cohesionar sus huestes hacia 1883 en la Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA)

            El campesinado sigue laborando en condiciones cuasi coloniales, como es el régimen de inquilinaje, que lo mantiene en una realidad social miserable. A pesar de formar el segmento mas numeroso mas numeroso de la clase trabajadora., continua al margen de la cultura y de la vida publica del país constituyendo “el peso de la noche” tan caro a los oligarcas gobernantes. Sus sectores mas desarraigado van a poblar las nuevas regiones que se incorporan al territorio nacional o expresan su protesta en forma de cuatrerismo o bandolerismo rural. En las ciudades y aldeas el artesanado constituye un grupo social importante por su actividad económica, considerando el grado de desarrollo del país.

            Finalmente, empieza a formarse la clase obrera en las oficinas salitreras, en las minas de carbón, en los puertos, ferrocarriles y en los talleres de la naciente industria nacional. Sus condiciones de trabajo y vida son deplorables: salarios exiguos, las mas de las veces pagados en fichas o vales en los minerales, jornadas de trabajo de doce horas, monopolio comercial en manos del almacén de la empresa, llamase pulpería o quincena; ausencias de medidas de seguridad industrial, de médicos y hospitales; aspectos sanitarios pésimos como la habitación, que consiste principalmente en conventillos, etc. En una palabra el trabajador es considerado como una mercadería, un objeto sujeto a las leyes del mercado capitalista.

            La lucha social irrumpe violenta y dolorosamente. En Tarapacá, en 2 de julio de 1890, en vísperas de la revolución, estalla espontáneamente una huelga general de todos los obreros salitreros de la pampa del tamarugal, promovida por los lancheros de Iquique. La causa del movimiento es la petición de mejoramientos económicos, vale decir, el pago mensual de sus salarios en pesos y no en fichas, libertad de comercio, abolición de multas y otros beneficios sociales. La fuerza armada disuelve las concentraciones obreras ocasionando muertos y heridos y destruyendo el movimiento social. En ese tiempo se registra una huelga ferroviaria en Antofagasta, que se soluciona sin incidentes. En Valparaíso también se producen huelgas de algunos gremios y durante algunos días se generan manifestaciones que son disueltas por la policía. Igual suerte corren una serie de protestas laborales en Santiago, Concepción y la zona del carbón.

            En 1898 se conmemora por primera vez el 10 de mayo con un mitin organizado en Santiago por la Unión Socialista. Ese mismo año estallan varios conflictos en el norte. En los primeros años del siglo XX se producen una serie de movimientos huelguísticos en el país, santiago, Lota, Tocopilla, Valparaíso, todo los cuales son reprimidos por el gobierno.

            A fines de 1907 se inicia en la Oficina Alianza, una huelga que se extiende como reguero a toda la pampa. Los obreros salitreros bajan a Iquique, nombran un comité de huelga presidido por anarquistas, asumen el control de la ciudad y presentan a los empresarios y autoridades un pliego de peticiones. Se solicitaba el pago del salario en efectivo, mensualmente y en oro para evitar su desvalorización; si se hacen con fichas, que estas tengan el mismo valor que el peso; se pide libertad de comercio; protección de los obreros en las faenas mineras; hospitales, cementerios, etc. Los empresarios rechazan todo tipo de acuerdo, incluso algunas proposiciones de gobierno. Se ordena detener a los dirigentes sindicales y se moviliza el ejército. Los trabajadores y sus familias son ametrallados en la Escuela Santa Maria de Iquique, muriendo varias centenas de ellos y reduciendo al resto. Estos sucesos hunden por un tiempo a las nacientes organizaciones del movimiento obrero y se acalia momentáneamente la lucha social.

            El régimen político vigente es una expresión viva de los grupos gobernantes del periodo: la Republica Liberal parlamentaria. Las actividades de los políticos consisten en derribar ministerios, calificar elecciones, celebrar interminables sesiones de interpelaciones a los gabinetes. La democratización del Estado se lleva a cabo en los comienzos del periodo al promulgarse las leyes laicas, el sufragio universal, la comuna autónoma y la reducción de las atribuciones políticas y electorales del Presidente de la Republica. El poder se genera en base al cohecho y otros procedimientos que no prestigian al régimen democrático del país. El partido liberal, dividido en varias fracciones personalistas, es el núcleo político dominante del país; proporciona la mayoría de los ministros y de los jefes de Estado. En la oposición: el partido conservador, a veces el partido Nacional, el radicalismo y el Partido Liberal Democrático o balmacedista y cuyas actuaciones no se diferencian básicamente del liberalismo. La política internacional del país está concentrada en la resolución de problemas limítrofes y las secuelas de la Guerra del Pacífico.

            Frente al surgimiento del movimiento obrero o, como se denominaba en el lenguaje de la época, la “cuestión social”, los partidos tradicionales y el gobierno asumen la política de considerarlo un problema policial, o simplemente declarar que “no existe”. Ven en esta naciente fuerza social una tendencia subversiva a la que hay que reprimir violentamente. En suma, Chile vive una era liberal en el más genuino sentido del terminó.

 
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Publicado por en 26 julio, 2010 en Historia de Chile

 

LA GUERRA DE ARAUCO

Durante mucho tiempo se pensó que la lucha contra el pueblo araucano había sido un fenómeno bélico, en que los hispanocriollos habían procurado extender su dominación mientras los indígenas la resistían.

Las investigaciones más recientes han demostrado que la guerra de Arauco tuvo un carácter constante durante los primeros cien años, pero a partir de la segunda mitad del siglo XVII predominan formas de relación pacifica, las llamadas relaciones fronterizas en las que de vez en cuando surgía algún estallido violento.

Al terminar el siglo XVI, era evidente que los araucanos no podían ser sometidos y que era necesario readecuar la estrategia. Numerosos desastres y la decadencia de los lavaderos de oro impedían sostener el esfuerzo bélico. A fines del siglo XVI se produjo el Desastre de Curalaba (1598) donde murió el Gobernador Martín Oñez de Loyola, a lo que siguió una gran sublevación que finalizó con la destrucción y abandono de todas las ciudades ubicadas a sur del Bío-Bío (Cañete, Angol, La Imperial, Villarrica, Valdivia y (Osorno)

Durante el siglo XVI las fuerzas españolas estaban compuestas por tropas inorgánicas, integrada por vecinos y encomenderos que se organizaban cuando eran requeridas por el Gobernador. Estas tropas tenían escasa disciplina y los recursos para mantener la guerra eran pobres pues eran aportados por los vecinos y encomenderos.

El Gobernador Alonso de Ribera comprendió la situación e ideo un plan par hacer frente a la guerra. Comenzó por crear un Ejército profesional permanente de unos 2.000 efectivos. Para la manutención del ejército obtuvo que desde Lima se enviara a Chile el Real Situado y finalmente estableció una línea de frontera en el Bío-Bío defendida por una serie de fuertes y cuando la situación lo aconsejara la línea de frontera avanzaría.

Por esa misma época el sacerdote jesuita Luis de Valdivia logra que la Corte aprobase la aplicación del proyecto de Guerra Defensiva, que consistía en reducir a los indígenas en forma pacífica, mediante tal acción de misioneros, mientras las fuerzas militares permanecían a la defensiva.

El sistema fracasa debido a que los tres primeros misioneros enviados a territorio araucano fueron asesinados por los indios, cayendo en descrédito el sistema propuesto por el padre Luis de Valdivia.

La existencia de la frontera en el Bío-Bío no puso fin a la guerra de Arauco y esta continuo durante el siglo XVII pero con algunas variantes.

Debido a la escasez de población para el trabajo en las haciendas y la encomienda de la zona central, la Corona decreta la esclavitud de los indígenas alzados y en guerra (1608. Con anterioridad a la dictación de la Real Cédula este sistema se habla practicado sin autorización. La esclavitud indígena se transformo en el incentivo de la Guerra y dinamizo la entrada del Ejército en territorio indígena.

Bajo el pretexto de atacar a indígenas sublevados) pero con el verdadero objetivo de capturar indios y venderlos como esclavos, se incursionaba en territorio indígena, eran las malocas. E! valor del botín se repartí a entre las autoridades, oficiales y soldados.. La crueldad de los procedimientos de las malocas solía desatar venganza por parte de los indígenas, que efectuaban ataques sorpresivos a los poblados, haciendas y puestos militares fronterizos con el propósito de robar ganado, mujeres y niños, los llamados malones.

De esta forma la guerra se hizo interminable. Bajo el gobierno de Luis Acuña y Cabrera los excesos llegaron a tal extremo cuando los hermanos Salazar cuñados del Gobernador, con el pretexto de castigar algunas reducciones, se internaron en territorio indígena donde experimentaron serias derrotas en manos de los indios, originando una sublevación general que se extendió hasta el río Maule en 1655, dejando asolado un territorio que parecía definitivamente pacificado. Se tuvo que abandonar algunos puestos fronterizos, y gran parte de la población tuvo que huir al norte del río Maule.

La experiencia demostró que la esclavitud de los indios era perjudicial y no solucionaba el problema de la rebeldía, además en el país habla aumentado la población mestiza y con ello la disponibilidad de mano de obra, de modo que la esclavitud indígena no se hacía necesaria. En 1683 la Corte puso término a la esclavitud indígena.

Relaciones fronterizas en la Araucanía. Después de la gran rebelión de 1655 durante algunos años hubo inestabilidad en la frontera, pero luego reina la tranquilidad sin que hubiera ningún estallido de violencia importante, solo ocurrieron escaramuzas y fechorías habituales. Cada vez era más notoria la compenetración de ambos pueblos a través de variadas formas de relaciones fronterizas, donde tiene importancia el comercio, el mestizaje, y el trabajo misionero.

El comercio. Desde que los españoles e indígenas entraron en contacto, experimentaron la necesidad de intercambiar especies a pesar de la violencia, odio y lucha. Los indios se sentían atraídos por artículos de los españoles como, baratijas, hierro, vino, aguardiente, géneros y otros y estaban dispuestos a adquirirlos. Los españoles por su parte necesitaban de los indios, alimentos, ponchos y ganado. De este modo se estableció un comercio que en el siglo XVIII esta perfectamente organizado. Son numerosos los mercachifles y buhoneros que se introducen en la Araucanía donde realizan un activo y lucrativo negocio con los indios. Por otra parte los propios indígenas concurren regularmente a los fuertes y ciudades de la frontera para realizar intercambio de productos con los hispano criollos.

El mestizaje. El contacto de hispano criollo e indios condujo a la mezcla a la mezcla de ambos, dando origen una población mestiza que representa la fusión de ambos pueblos y fue un agente de trasculturización, esto es, mutuas influencias.

El trabajo misionero. Desde fines del siglo XVII el trabajo misionero cobro mayor intensidad debido a que la incorporación de numerosos indígenas la fe cristiana fue una de las preocupaciones más importantes de la Monarquía española en América.

 
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Publicado por en 26 julio, 2010 en Historia de Chile

 

Guía de actividades: Causas de la emancipación chilena

Los inicios del proceso  de la Independencia de Chile y de Hispanoamérica fue el resultado y la suma de diversos acontecimientos y factores que sucedieron tanto al interior de las Colonias como en el ámbito externo, es decir se trata de un fenómeno multicausal.

Guía de actividades-Causas de la Independencia

 
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Publicado por en 23 julio, 2010 en Historia de Chile

 

Guías de Historia de Chile

1.-

Copia Guía Ensayos Constitucionales

2.-

Copia Guía de trabajo sobre república conservadora

3.-

Copia Guía República Liberal

 
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Publicado por en 19 marzo, 2010 en Historia de Chile

 

PPT Historia de Chile

Creación de una nación

Excelente material realizado por el profesor de Historia y Geografía del Liceo Municipal de Requínoa, René Soto Vidal, quien resume en 60 diapositivas contenidos de Historia de Chile correspondientes con la independencia de Chile (1810-1823) y periodo de ensayos constitucionales (1823-1830).

Contiene además Test de cada contenido, actividades de evaluación, repasos de temas, recursos de apoyo, enlaces a sitios educativos e invita a un foro interactivo que aborda las causas de la Independencia.

Síntesis Historia de Chile

46 diapositivas desarrolladas por la prof. Claudia López Ch. las que resumen las principales temáticas de Historia de Chile que se abordan con los alumnos de 2° medio: Poblamiento y pueblos prehispánicos (14.000 a.C.- 1520), Descubrimiento de Chile (1520-1541), La Conquista (1541-1561), La Colonia (1561-1810, La Independencia (1810-1818), Los inicios de la República (1818-1831), La República Conservadora (1831-1861), La República Liberal (1861-1891), Parlamentarismo chileno (1891-1925), La República presidencial (1925-1973), Gob. Militar y transición a la democracia (1973 hasta la actualidad).

 
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Publicado por en 9 marzo, 2010 en Historia de Chile

 
 
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